TE DOY UN 20

30 de noviembre de 2009

I don't wanna be a soldier in this war, no more

La derrota es triste, cuando luchas por algo en lo que crees, cuando tienes la esperanza de que las cosas (la gente) cambien, pones todo tu empeño, embarcas todas tus tropas, utilizas los recursos, las armas, las estrategias necesarias. Pero hay enemigos que son impasibles, indolentes, incansables, que no cejan en su empeño de seguir siendo como son, de seguir viviendo en su realidad que no siempre es la que realmente nos hace feliz al resto de los mortales, que la mayor parte de las veces ni siquiera es la verdadera realidad sino una invención para justificar su propio y egocéntrico yo.

Me cansé de luchar, de pelear, de intentar hacer ver al "enemigo" todo lo que está mal, todo lo que no funciona, todo lo que nos hace daño.
Me ha vencido la pasividad, me vence la desesperanza y la ilusión desaparece. Seguir gastando energías en algo que no tiene solución no tiene sentido alguno.

No hay más fuerzas para buscar más estrategias, para elaborar más batallas.
Esta guerra está perdida

Sin embargo la guerra contra el autocastigo la gané hace unos meses y me siento feliz por ello, no volverá a hacer de las suyas, la autoestima no se encontrará bajo mínimos como antes. De vez en cuando algunos reductos violentos se sublevan y forman guerrillas urbanas contra mi persona, pero están bajo control y sé cómo aplacar sus iras.
Esas sí son batallas por las que merece la pena esforzarse y pelear día a día.
Sólo esas, ninguna más.


3 de noviembre de 2009

Un gran talento

Si no hubiera sido por internet no habría descubierto nunca a una maravillosa persona que ha marcado con su música estos últimos años.
Reyli forma parte de la amplísima lista de artistas que, desgraciadamente, no disponen de una promoción de sus obras en nuestro país, o al menos una "como Dios manda" (hay compañías que llaman promoción a pegar cuatro carteles desperdigados por la ciudad...)

El mes pasado por fin se cumplió un sueño que llevaba esperando desde hacía mucho, seis años, para ser exactos. Por fin pude disfrutarle en directo y él pudo también cumplir su sueño de actuar en Madrid.


La magia de internet, de poder comunicarnos sin barreras ni distancias, ayudó a cumplir ese sueño. Y otra vez la tristeza de ver que en este país la cultura musical sigue siendo un don oculto o un privilegio de unos pocos.
No voy a criticar los gustos musicales de cada uno porque yo misma no puedo ser objetiva, pero realmente a veces siento verguenza ajena de ver que las emisoras de radio, las televisiones, etc. se llenan de propaganda constante de cierto tipo de música, de tonos para el móvil de las melodías más apestosas del mercado, de videos que rozan la cutrez y que en muchos casos son un insulto para el oído y la vista. Sin embargo entiendo que la demanda es la que ordena y la que marca la pauta de qué está de moda y qué es "escuchable" y vendible.
Curioso ver las listas de los discos más vendidos, a mi entender muy pocos se salvarían de la quema, el resto entiendo que vendan y que tengan su público, aunque creo que en parte ese éxito es la consecuencia directa del machaque que generan algunas promociones en las mentes "no pensantes".
No está de más escuchar TODO lo que nos llegue, aunque es más fácil para la inmensa mayoría dejarse llevar por la manada y que te lo den hecho. Una pena.

Unos tantos y otros tan poco.

Menos mal que nos queda internet y que todos podemos ejercer de crítico o de recomendador o de promotor de un artista.
Por eso, para compensar la falta de una buena promoción en este caso, voy a poner mi granito de arena para hacer llegar a la gente que lea este blog la música de alguien que rebosa dulzura y talento por los cuatro enormes costados (tan grandes como el corazón que contiene).

Reyli es un hombre joven pero con una carrera de más de 12 años en el mundo de la música, 5 discos, 3 de ellos en solitario, y la autoría de muchas canciones para otros cantantes (entre ellos alguna que otra pseudo-cantante... sí, una de esas "artistas" que precisamente tienen promociones grandiosas en nuestro país pero que sin escritores como él no tendrían letras que "cantar"...)



Sus discos están llenos de poesía, romanticismo, alegría, dolor, amor, desamor, sueños, fe... todo lo que la vida nos da. Creo que lo mejor es que cada uno juzgue por sí mismo, añadir nada más que, cómo él dice, las canciones están ya escritas, están en cada uno de nosotros, en nuestras vivencias, en nuestros corazones y afortunadamente hay gente como él que saben plasmarlo en un papel y transformarlo en una bella canción.





18 de octubre de 2009

El matiz que da lo incierto



En el amor de pareja, en el pasional, hay distintos estados y momentos. Y los primeros instantes, cuando todavía ese amor que alguien siente por otro alguien no se ha afianzado, la mayoría de las veces suelen ser dolorosos.

La incertidumbre, no saber si esa persona por la que respiras, con la que sueñas y que está en tus pensamientos día y noche, siente lo mismo o algo parecido por tí, puede ser como una soga que te va estrangulando poco a poco a medida que pasan los días en espera de una respuesta positiva.

Sin embargo ese no saber es lo que mantiene viva la esperanza. Si tuviéramos la certeza de que nuestro "objetivo" nos quiere de la misma manera desde el primer momento, se perdería una parte importantísima de la magia del amor.

Por eso viendo hoy "El amor en tiempos del cólera" he querido romper una lanza en favor de ese primer desasosiego que nos hace suspirar a cada rato, como si con cada suspiro emitiéramos al aire un mensaje interior de anhelo para que llegue a nuestro ser amado y nos escuche en la distancia.

Una belleza de película, hacía mucho que una historia 100% romántica no me enganchaba tanto. Estoy deseando leer el libro.

Y destaco una conversación entre el protagonista, Florentino, y su madre, justo después de que éste le entregara a su amada, Fermina, una extensa carta explicándole lo mucho que la ama:

Florentino (abrazado a su madre): "Ahora debo aguardar su respuesta..."

Madre: "Ya... entonces ¡goza de tu dolor! Tienes que aprovecharlo bien, hijo, ahora que eres joven, y sufre, hijo mío, ¡sufre!, todo lo que puedas, porque estas cosas no duran toda la vida.